La concejala capitalina Sandra Miranda presentó un proyecto de ordenanza para que las empleadas municipales puedan tomar licencia con motivo de mediar violencia de género.
La iniciativa propone la suspensión de la actividad administrativa de la agente municipal manteniendo las condiciones administrativas, sin rendimiento negativo y con goce de sueldo. Podrá ser por tres meses o “el tiempo establecido por las cautelares; lo que sea mayor y beneficioso”.
De todos modos se aclara que, cualquiera sea la causal, la licencia no podrá superar el año de modo ininterrumpido. El proyecto de la alfarista advierte también que, en caso de simulación o de detectarse falsedades, será considerada falta grave y causal de exoneración. La autoridad administrativa podrá, incluso, iniciar acciones civiles o penales.